La historia de las crepas

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Derivando del latín “crispus” que significa crespo, la palabra crepa es antigua, tan antigua data de la Francia del medievo, en la zona de Bretaña para ser más precisos, tiempo en que los agricultores fabricaban una especie de torta de consistencia crepitante, hechas con harina de trigo mejor conocida como galette que comúnmente se le integraban con ingredientes con un toque de sal. El proceso se realizaba esparciendo esta masa sobre piedras que se habían calentado a fuego vivo con antelación.  Con el correr del tiempo, fue transformándose en una comida recurrente entre los agricultores, atribuyendo este hecho a la simpleza de su realización.

Un tipo de crepa bastante conocido es la crepa Suzette, cuya historia nos obliga a voltear a finales del siglo XIX. Se dice que en aquellos ayeres, el príncipe de Gales visitaba con bastante frecuencia Montecarlo, el príncipe acudía a una reunión con personas cuyos nombres no tienen relevancia. Lo importante no fue la plática sobre la mesa, sino aquello que se fraguaba en la cocina. El encargado de la comida para el príncipe, decidió sorprenderlo con unas crepas pero cubiertas de salsa de frutas, la magia se suscitó al momento de calentar la salsa, ya que durante ese proceso, se derramó licor accidentalmente sobre el sartén y todo comenzó a arder.

El chef creyó que había arruinado la salsa, pero al fin curioso la probó y para su sorpresa había creado una salda de buen sabor, las utilizó sobre las crepas y finalmente las sirvió al príncipe. Este quedó sorprendido con el sabor de las crepas y comió hasta dejar el plato limpio, el príncipe estaba satisfecho y preguntó al chef por el nombre de tan buen platillo, a lo que el chef contesto, “crepe princesse”, el príncipe contrarrestó, porque no le pones Suzette, en consideración a una niña que se encontraba presente en dicha reunión.

Actualmente, existen gran variedad de crepas, pero todo podría resumirse a que las hay dulces y saladas. El uso de las frutas y mermeladas en las crepas dulces es casi forzoso, en el caso de las crepas saladas, se consideran los quesos y las carnes frías como perfectos complementos.

Una crepa es la mejor opción si quieres comer algo ligero para entretener el hambre y no perderte del plato fuerte. Han pasado los años, bastantes han sido ya desde que las crepas fueron concebidas como un alimento viable, y aún hoy, con tantas opciones a  mano seguimos consumiéndolas con indisimulado placer. Agradezcamos al país galo por tan buen aporte culinario, y a las crepas por ser tan deliciosamente ligeras.

 

Receta de masa para crepas dulces

Ingredientes para 8 crepas

190 gramos de harina

1 pizcas de sal

35 gramos de azúcar en polvo

3 piezas de huevos

45 gramos de mantequilla derretida

500 mililitros de leche entera

10 mililitros de Grand Marnier (opcional)

 

Preparación de la receta

1.            En un tazón, mezcle la harina previamente cernida, la sal y el azúcar.

2.            Hacer una fuente, agregar los huevos y comenzar a incorporar la harina utilizando un batidor de globo, agregar la mantequilla derretida  ligeramente tibia poco a poco mezclar bien.

3.            Añadir la leche en pequeñas cantidades en el comienzo para evitar grumos, agregar el grand marnier.

4.            Pasar la masa por un chino.

5.            Cocer las crepas en un sartén caliente con un poco de mantequilla

 

 

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